
127 horas (127 hours, EUA, 2010) es una película
“basada en una historia real”, en este caso el recuento del accidente sufrido
por el montañista norteamericano Aron Ralston (interpretado por James Franco). En 2003, los periódicos
del orbe presentaron la historia del joven Ralston quien, al verse atrapado por
una roca durante más de cinco días, durante una de sus solitarias excursiones
por los cañones de Utah, se vio obligado a amputarse el brazo para escapar. Luego,
Ralston tuvo que escalar un cañón (de cerca de 20 metros) y caminar ocho millas
para encontrar ayuda.
Era
cuestión de tiempo para que la impactante noticia se convirtiera en película: Danny Boyle, el director inglés, famoso
por películas como Trainspotting, la vida
en el abismo y Quisiera ser
millonario, se encarga de contar la aventura, adaptada del libro
autobiográfico de Ralston.
En
los noventas, Boyle se convirtió en un cineasta muy apreciado por los jóvenes,
debido a una película de marcado humor negro (a veces roto por la tragedia) y una
estética de video musical tipo MTV: su famosa Trainspotting, de 1996; de inmediato la cinta pasó a ser
emblemática y representativa de aquellos años. Un proyecto posterior, Una historia diferente (A Life Less Ordinary, 1997), también
apeló al humor, ahora con una comedia romántica sobrenatural. Boyle se hizo
mucho más solemne en la cinta de aventuras La
isla, de 2000, aunque sin renunciar a sus “obsesiones”, digamos.
En
2002, Boyle dio un giro hacia la ciencia ficción con Exterminio (28 Days Later),
al contar su versión del apocalipsis de los zombis (ahora tan de moda), aunque
más bien se trate de “infectados”, como aclaran los fanáticos de este tipo de
películas. El fin del mundo abordado con dramatismo y los ocasionales momentos
de humor, ya se sabe, un humor que fue marginado en su siguiente largometraje,
también espectacular: Sunshine: Alerta
solar (2007).
Un
año después, llega su consagración comercial con la ya mencionada Quisiera ser millonario, con la cual
ganó el Globo de Oro y el Oscar. Para ésta el referente es la industria fílmica
de la India, Bollywood, donde abunda el musical de aventuras, de donde Boyle
toma todo lo necesario para estructurar su filme.
Por
lo tanto, si se considera la trayectoria de Boyle, no sorprende el tono que ha
elegido para contar la historia de Aron Ralston. El crítico de cine del diario
mexicano La Jornada, Leonardo García Tsao, ya ha desaprobado
la estética de comercial deportivo de la película, que a su parecer debería
haber contado con un estilo más sobrio, propio del documental (ver edición del
4/marzo/11).
Sin
embargo, nosotros queremos resaltar en esta crítica la coherencia que Boyle ha
mantenido a lo largo de su carrera: si bien es cierto que su debut en el cine, Tumba al ras de la tierra (Shallow grave, 1994), era mucho más contenido,
con un desarrollo más cuidadoso de sus cínicos personajes, la gran mayoría de
sus películas apuesta al espectáculo delirante.
García
Tsao, además, dice que la película no parodia el estilo de vida de los
deportistas extremos, muy dados a la soledad y la supuesta epifanía que se
desprende de ella. Pero la visión de los hábitos de Ralston no es del todo
complaciente: mientras permanece atrapado, el joven reflexiona acerca de su
pasado y una historia de amor malograda, lo cual se relaciona directamente con
la conclusión del relato y el cambio que se opera en el personaje, algo que
recuerda Hacia tierras salvajes (Into the Wild), de Sean Penn. Con todo y lo anterior, el clímax está en la repugnante
escena en la cual Ralston se amputa el brazo, que es mostrada en detalle por
Boyle.
James
Franco llamó la atención en 2001 con James
Dean, un largometraje de Mark Rydell
hecho para la televisión, en el cual interpretó al famoso actor del título. Luego,
en la saga del Hombre Araña, a cargo
de Sam Raimi, apareció como Harry
Osborne, quien luego sería el Duende Verde, como lo saben los seguidores de la
franquicia. En Mi nombre es Harvey Milk
(2008), de Gus Van Sant, fue el amante
del personaje protagónico. Como se ve, una trayectoria muy heterogénea, a la
cual viene a sumarse este papel de 127
horas.