sábado, 12 de enero de 2013

Poesía del ‘asentamiento irregular’

“Asentamiento irregular” es el nombre políticamente correcto de lo que en México se conoce como una invasión (chabolas, en España), esas casas levantadas en tierra baldía con los materiales más variopintos y que pueden verse en los bordes de la ciudad.
En Las bestias del sur salvaje (Beasts of the Southern Wild, EUA, 2012), de Benh Zeitlin, asistimos a la vida cotidiana de un grupo de invasores que han improvisado sus casas al lado de un río de Luisiana, en lo que se conoce como el bayou, una zona pantanosa, como en aquella canción de Creedence. Grupo de aventureros en una suerte de comunidad de excéntricos, quienes tienen que sobrevivir tormentas, inundaciones y lo que para ellos es el acoso de las autoridades, en apenas un trozo de tierra que llaman La Bañera.
La anécdota recuerda el documental español Can Tunis (2007), de José González Morandi y Paco Toledo, que cuenta precisamente la historia de un grupo de vecinos del barrio barcelonés del título, a punto de ser desalojado por las autoridades. Can Tunis era un conjunto de casas venido a menos, en sus últimos días habitado por adictos, niños obligados a crecer demasiado pronto y adultos luchadores.
Las bestias del sur salvaje es una suerte de variante de Can Tunis, con elementos que si bien no pueden considerarse del todo sobrenaturales sí son insólitos en una película acerca de la pobreza de un poblado y la forma en que sus habitantes se las arreglan.
La cinta está centrada en dos personajes, Wink (Dwight Henry) y su pequeña hija, Hushpuppy (Quvenzhané Wallis). A pesar de la precariedad con la cual viven, el padre soltero inculca a su hija el orgullo por habitar La Bañera, porque solo los mejores se quedan, dice. Todo ello aunque lo más prudente en efecto sea irse.
Sin embargo, como decíamos, el gran tino de la película es la forma en que evoca la presencia de elementos fantásticos, como en El laberinto del fauno, donde ocurría algo ligeramente parecido.
En la “escuela” local, a cargo de Miss Bathsheba (Gina Montana), una profesora que también es curandera, Hushpuppy recibe lecciones en las cuales le hablan de unos animales al parecer del paleolítico, los aurochs, que habrían dominado el mundo. En la película, para la niña son jabalíes gigantes que luego jugarán el papel de manada de dioses en gran marcha desde las tierras heladas para encontrarse con Hushpuppy, suponemos, no se sabe si para destrozar La Bañera o salvarla con todo lo que hay en ella.
Sin embargo, tampoco se puede decir con seguridad si los aurochs son producto de la imaginación de la niña o bien una alucinación de algún padre enfermo. De cualquier forma, insistimos, el logro está en el contraste entre elementos tan diversos: un barrio miserable aunque de gente enloquecida y lúdica, capaz de recibir la visita de un grupo de criaturas prehistóricas.
Y si es verdad que la poesía es el arte de lo imprevisto, entonces estamos ante el advenimiento del inesperado prodigio en el asentamiento irregular, con participación estelar de los niños en situación de calle, como se dice en el periodismo actual al uso.
También es de resaltar la forma en la cual la historia gira en torno a los corazones de las bestias, de los animales domésticos o del hombre enfermo. Un sonido rítmico que luego se puede enlazar con el peso de las pisadas de los aurochs sobre la tierra. Porque “los animales fuertes saben cuando tu corazón es débil”, como dice la niña.
Mención aparte para la joven actriz Quvenzhané Wallis, que participa de todos los juegos y peligros que se le presentan en la película, en la línea de los mejores papeles infantiles, como la pequeña Flora de El piano, Anna Paquin. Todo ello desde el principio, cuando se celebra una fiesta con pirotecnia. ¿Cómo terminará aquello?
Lo que puede reprochársele a la cinta es su apelación a ideas más bien ingenuas, como cuando se nos asegura que todo el universo está conectado y en equilibrio. Es verdad que lo dice una niña, pero eso solo confirma que estamos ante un alegato con frecuencia pueril. Sin embargo, el conjunto no se agota en el cuento para niños, porque estamos ante una novedosa forma de presentar a los personajes marginales del sueño americano. (Nominada al Oscar 2013 como Mejor película)

[Posdata del 19 de febrero de 2013: la película se distribuye en México con el nombre de Una niña maravillosa, como se comenta en esta entrevista con el director]



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