Buscar este blog

viernes, 1 de enero de 2021

Sputnik: extraño pasajero


Sputnik: extraño pasajero (Sputnik, Rusia), de Egor Abramenko
Comparada con la Alien primigenia de Ridley Scott, a la cual sin duda hace referencia, Sputnik está ambientada en los años 80, en los últimos años de la Unión Soviética y, para mayor énfasis, en una base militar. Una doctora (Oksana Akinshina) es convocada por un oscuro oficial del ejército (Fedor Bondarchuk) para que le ayude con el caso de un astronauta (Pyotr Fyodorovque) quien, según dicen, ha perdido la razón luego de un accidente. Lo que no le dicen es que el astronauta en cuestión viene acompañado. Más que la película de Scott la referencia aquí es Venom (Ruben Fleischer, 2018), porque estamos ante la historia de un "simbionte" entre un humano y un extraterrestre, solo que en la versión de Abramenko la relación entre ambos es de verdad problemática. El contexto sirve, cómo no, para acentuar los intereses del militar en convertir al astronauta y su nuevo amigo en un arma, porque estamos en la guerra fría. Es de agradecer, por cierto, que el director no satanice la URSS. La película no se queda en la emoción de varias de sus escenas, sino que profundiza en las motivaciones de sus personajes, sobre todo en el caso de uno; eso dota la historia de un interés que no es común encontrar en las cintas de este tipo, como ocurre en la fallida Life (2017) de Daniel Espinosa.











No hay comentarios:

Publicar un comentario